¿Qué es el Fog Computing?

¿Qué es el Fog Computing?

Hace ya años que el término del cloud computing  entró en nuestro lenguaje diario. Hoy, le tenemos que añadir una nueva extensión a esta palabra: el fog computing. ¿Pero a qué se refiere este nuevo concepto? ¿Qué beneficios nos puede aportar en nuestro día a día? Despejemos esa difusa niebla que tenemos sobre lo que significa el fog computing.

El término fog computing ha sido acuñado recientemente por la compañía CISCO. Aunque se trate  de un término nuevo, es un concepto que Wattio lleva usándolo como estrategia tecnológica desde su origen.

¿Qué es?

El fog computing es un tipo de procesamiento de datos mediante el cual parte de los datos que emiten los distintos dispositivos conectados a la red se almacenan en los mismos dispositivos, en lugar de enviarlos únicamente a la nube. De ahí procede su nombre: ya no es la nube donde se almacena toda la información, sino que es una niebla que la conforman los datos procesados que están tanto en la nube como en los mismos dispositivos inteligentes. 

¿Qué beneficios ofrece?

¿Por qué nos interesa que los datos estén almacenados en los mismos dispositivos inteligentes en lugar de que lo estén en la nube? Seguro que a más de uno le ronda esta misma pregunta por la cabeza. Parece que la computación en nube ya solucionaba todos nuestros problemas de accesibilidad a los datos, entonces, ¿por qué existe la computación en niebla?

  • Menor consumo de datos. Reduce los embotellamientos en internet, lo que se traduce en menor congestión de la red.
  • En consecuencia menores costes y menor latencia.
  • Menor consumo del ancho de banda.
  • Aumenta la seguridad de los datos encriptados, ya que la información está más cerca del usuario final, reduciendo exposición y vulnerabilidad.
  • Mejora del potencial de escalabilidad, clave en un sector con tanto potencial de crecimiento.
  • Disminuye el tiempo de reacción del sistema.
  • El sistema funciona aun cuando no hay conexión a internet. Un factor clave a la hora de escoger un sistema de hogar conectado.
  • Se reduce considerablemente el riesgo de sufrir bloqueos o fallos masivos, ya que la inteligencia no queda sujeta a un solo punto, sino que se dispersa en varios núcleos de acción. Balance y equilibrio aumentados. 

Fog computing y el hogar inteligente

El fog computing está estrechamente ligado al internet de las cosas. Estos dispositivos inteligentes son capaces de retener datos de forma que pueden dar una respuesta más rápida al usuario porque no tienen que conectarse a la red para ello. Además el no tener que acceder a la red, hace que incremente la fiabilidad para el usuario.

Uno de los momentos en los que más visibles son los beneficios que ofrece este procesamiento de datos es cuando no se puede conectar a la red. Imaginad lo que pasaría si el sistema domótico Wattio no contase con este procesamiento… Cuando el usuario perdiese la conexión a internet o hubiese algún problema en el sistema, el usuario se podría quedar sin poder encender la calefacción o la cámara dejaría de grabar. 

Sin embargo, los dispositivos inteligentes de Wattio cuentan con este sistema que posibilita, entre otras muchas cosas, que los dispositivos continúen funcionando correctamente de forma local aun cuando no tienen acceso a la red o cuando existe algún fallo en el sistema. De esta manera, cuando hay algún problema como los mencionados anteriormente, los gadgets del hogar digital saben cómo tienen que funcionar porque parte de los datos sobre su funcionamiento están almacenados en los mismos gadgets: los dispositivos funcionarán según los calendarios que cada usuario haya establecido con anterioridad, y también se mantendrán las relaciones entre los distintos dispositivos.

Las múltiples opciones que posibilita el fog computing, lo han convertido en un término cada vez más empleado por la ciudadanía, pero gran parte de ella aun desconoce su significado. Ahora, ya podremos saber con certeza a qué nos referimos cuando hablamos de esta misteriosa niebla.